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¿Tu aire acondicionado no enfría? He aquí por qué y cómo arreglarlo.

mi-aire-acondicionado-no-enfriaLo último que queremos que pase en verano es que nuestro aire acondicionado se rompa y no enfríe correctamente. Y esto es algo que notamos enseguida, ya que empezamos a notar altas temperaturas en nuestro hogar a las que no estábamos acostumbrados cuando nuestro aire acondicionado funcionaba correctamente.

Si esto te suena y has notado que en los últimos días tu aire acondicionado no enfría como debería quizás sea la hora de plantarte qué le ocurre y si puedes arreglarlo tú mismo o ha llegado el momento de llamar a un técnico.

Como sabemos que la primera opción te seduce bastante más que la segunda, vamos a hacer un repaso a los motivos más comunes por los que un aire acondicionado deja de enfriar correctamente y también remedios DIY para resolverlos.

Lo más probable es que tu aire acondicionado no enfríe por una de las siguientes razones:

  • El tamaño de tu aire acondicionado es insuficiente
  • Las unidades están sucias
  • El filtro de aire está obstruido
  • El compresor se ha averiado
  • Falta líquido refrigerante
  • Se ha acumulado hielo
  • El termostato está averiado
  • El desagüe se ha obstruido
  • Hay problemas con los ventiladores

La mayoría de estos problemas tienen fácil solución y los podrás resolver tú mismo. Otros requerirán la visita de un técnico de AC para repararlas. Para ayudarte a saber cuál es tu problema y cuándo y cómo vas a poder resolverlo tú mismo, sigue leyendo nuestra guía sobre los principales problemas de los aires acondicionados.

El tamaño importa

Antes de entrar de lleno a revisar las partes que podrían estar fallando, debemos plantearnos si el aparato de aire acondicionado es lo suficientemente grande y potente para tu hogar.

Ten en cuenta que la elección de un aire acondicionado u otro va a estar supeditada a las características de tu hogar, sobre todo el tamaño. Evidentemente, casas y habitaciones de grandes superficies van a necesitar aparatos de aire acondicionado más grandes.

Un aire acondicionado demasiado pequeño podría no tener la suficiente energía como para enfriar tu hogar de manera efectiva. Incluso configurándolo a la máxima potencia, un aire acondicionado pequeño ni siquiera podría ser capaz de alcanzar la temperatura mínima para poder combatir los calores extremos del verano. Del mismo modo, un aire acondicionado demasiado grande solo se traducirá en aumentos innecesarios de la factura de la luz.

Sin embargo, cuando estamos hablando del tamaño del aire acondicionado, no nos referimos exactamente a sus dimensiones físicas. La capacidad de enfriamiento, cuya unidad de medida más común es la BTU, o Unidades Térmicas Británicas, es donde realmente tendremos que poner el ojo. Si te estás preguntando cuántos BTU necesito, en el siguiente apartado te enseñaremos a calcularlos.

¿Cuántos BTU necesito? Cómo calcular el tamaño del aire acondicionado.

Como ya hemos mencionado, las siglas BTU se corresponden con British Thermal Unit. Las BTU y las frigorías son las unidades de medida más comunes en Europa, razón por la cual la mayoría de los productos de enfriamiento trabajan con ellas.

En nuestra comparativa de los mejores aires acondicionados te explicamos cómo calcular las frigorías de mi aire acondicionado y cómo elegir el tamaño adecuado para tu hogar. Del mismo modo ocurre con los BTU, puesto que hay que tener en cuenta una serie de factores para calcularlos.

El más importante de todos tiene que ver con el tamaño de la habitación que queramos enfriar. Además de este, tendremos que contar con el número de ventanas y ventilación, la ubicación y orientación del espacio, el número de personas y aparatos electrónicos que haya dentro, etc.

Aunque puede parecer complicado, calcular los BTU que necesitas para tu nuevo aparato de aire acondicionado es muy sencillo:

  1. El primer paso es conocer el volumen la habitación que vayamos a enfriar. Para ello siguiente fórmula: largo x ancho x alto.
  2. Una vez conozcas el volumen de la habitación, los BTU mínimos necesarios los hallarás dividiendo el volumen entre 2 y multiplicándolo por 1.000: BTU=(Volumen/2) x 1.000.

Siguiendo estos pasos, para una habitación de 3 metros de largo por 4 de ancho y 2 de altura la fórmula será la siguiente:

Volumen = 3 x 4 x 2 = 24 m3.

BTU = (24/2) x 1000 = 12.000 BTU.

Por lo tanto, para una habitación de esas dimensiones necesitaremos un aire acondicionado de al menos 12.000 BTU.

  • 6.000 BTU – 8 a 12 m2.
  • 12.000 BTU – 12 a 16 m2.
  • 18.000 BTU – 16 a 25 m2.
  • 24.000 BTU – 25 a 30 m2.

Las unidades están sucias.

Como podrás observar, tu aire acondicionado cuenta con dos unidades, el condensador y el evaporador. Con el tiempo, estas unidades se llenan de suciedad y esta puede ser una de las causas por las que el aire acondicionado no enfría.

Al perder eficiencia, el aire acondicionado tendrá que trabajar más para satisfacer la demanda de aire frío y si nunca limpiamos las unidades, puede que, ni con ese sobre esfuerzo sea capaz de enfriar lo más mínimo.

El evaporador

El serpentín del evaporador extrae el calor del aire interior y lo agrega al refrigerante, que es un vapor frío que circula a través de tubos de cobre en el serpentín. Una vez que la bobina del evaporador extrae el calor y lo transfiere a través de la tubería de cobre enfriada, el flujo de aire frío se introduce en los conductos de suministro y se distribuye por toda la casa.

El serpentín del evaporador siempre está expuesto al flujo de aire que circula por el ventilador del aire acondicionado, por lo que es propenso a que la suciedad y el polvo se acumulen en él.

Lo más común es que el polvo y las partículas de suciedad que hay en el aire formen una capa en la superficie del serpentín, y cuando esto sucede, la transferencia de calor al refrigerante se vuelve menos eficiente. Esto no solo dará como resultado un bajo rendimiento en el enfriamiento, sino también costes operativos más altos, ya que el sistema ejecuta ciclos más largos para poder llegar al ajuste de temperatura que hayamos configurado.

La contaminación por moho también es algo a tener muy en cuenta. Las esporas de moho que flotan en el aire circulan a través del flujo de aire de nuestro aire acondicionado y cuando tocan las superficies del serpentín que están mojadas por la condensación, la humedad las activa, lo que puede provocar en un crecimiento activo de moho.

El crecimiento de moho en la superficie del serpentín del evaporador también afecta negativamente la transferencia de calor, y si no se limpia, el crecimiento de moho en los conductos de aire del serpentín puede llegar a bloquear el flujo de aire y terminar por apagar nuestro aire acondicionado.

Cómo limpiar el evaporador del aire acondicionado

En la mayoría de los aparatos de aire acondicionado, la bobina del evaporador está sellada en la unidad de aire interior, pero suelen tener un panel de acceso que podemos quitar para ver la bobina del evaporador. Para limpiarla podemos usar un cepillo, aire comprimido, limpiadores comerciales o un detergente suave. Si eres principiante en esto de la limpieza de aires acondicionados, te recomendamos que uses un cepillo, ya que es bastante efectivo y te quitas de utilizar líquidos y productos químicos. 

Cómo limpiar el evaporador del aire acondicionado paso a paso:

  1. Apaga el aire acondicionado en el termostato.
  2. Retira el panel de acceso quitando los tornillos y otros elementos de sujeción.
  3. Elimina la suciedad acumulada con un cepillo de cerdas suaves. Frota suavemente con el cepillo para rascar la suciedad más difícil de eliminar. 

Con tan solo seguir estos tres sencillos pasos podremos ahorrarnos hasta 100 euros, que es lo que podría llegar a cobrarnos un técnico de aire acondicionado.

No obstante, si al retirar la tapa has encontrado moho, lo más recomendable es dejarlo en manos de un técnico de aire acondicionado, puesto que usará biocidas aprobados por la EPA para desinfectar el serpentín de nuestro evaporador y la bandeja de goteo de condensación.

En casos como este es conveniente que un técnico especializado limpie y mantenga nuestra unidad de aire acondicionado de manera regular. Además, lo más probable es que el servicio también incluya la inspección y limpieza de bobinas.

El condensador

La bobina del condensador es un tubo largo en espiral con aletas metálicas en el exterior. Esta parte fundamental de los aparatos de aire acondicionado tiene una función inversa a la del evaporador. Es decir que, si el serpentín del evaporador se encargaba de recoger el calor del aire interior, el serpentín del condensador se encarga de liberar calor al aire hacia el exterior de nuestro hogar

Si el condensador está sucio, notarás que el aire acondicionado no enfría, o pierde potencia. Te en cuenta que un condensador es como un radiador, debe estar limpio y libre de obstrucciones para que pueda liberar aire al exterior.

Por último, dado que el condensador se encuentra al aire libre, está más expuesto a los elementos que el evaporador. Por eso es más fácil que la superficie de la bobina acumule polvo, suciedad arrastrada por el viento y hojas secas. Sin embargo, hay una buena noticia: las bobinas del condensador no generan humedad de condensación, por lo que el moho no será un problema.

Cómo limpiar el condensador del aire acondicionado

Lo más conveniente es limpiar la bobina del condensador del aire acondicionado con al menos una periodicidad de dos veces al año. Aunque lo veas limpio por fuera, es probable que tenga suciedad en el interior, por lo que, para evitarte disgustos, no lo dejes pasar.

Cómo limpiar el condensador del aire acondicionado paso a paso:

  1. Revisa la bobina en busca de suciedad.
  2. Retira las partes más grandes con un cepillo en espiral.
  3. Endereza las aletas del condensador con un peine de aletas.
  4. Humedece la bobina y límpiala con un limpiador de bobinas.
  5. Para terminar, lava el limpiador de bobinas con agua.

Si no tienes a mano un cepillo de bobina, un peine de aletas o un limpiador de bobinas no te preocupes. Son muy baratos y los puedes encontrar en Amazon.

Para mantener limpio el serpentín del condensador despeja la zona en la que se encuentra el condensador y mantenla libre de hojas, vegetación, escombros y suciedad para garantizar el libre flujo de aire hacia las rejillas de ventilación del serpentín al condensador.

Además, te recomendamos desconectar la energía eléctrica del condensador al menos una vez al año y lavar bien la bobina con una manguera. Esto ayudará a que el condensador esté siempre a punto y trabaje de la manera más eficiente posible.

El filtro de aire está obstruido

Un filtro obstruido es uno de los principales y más habituales motivos por los que un aire acondicionado no enfría.

Con un flujo de aire reducido, el aire acondicionado tendrá serias dificultades para hacer circular suficiente aire frío para que nuestro hogar alcance la temperatura que hemos establecido en el termostato. Esto también podría hacer que el serpentín del evaporador se congele y bloquee todo el aire. Si esto ocurre, notarás que el aire acondicionado no enfría nada en absoluto, especialmente durante esos calurosos meses de verano.

Sin embargo, existen aires acondicionados que cuentan con un mecanismo incorporado que apaga la unidad en caso de que el filtro se obstruya lo que ayuda a prevenir el sobrecalentamiento y daños derivados al motor.

Una buena prueba para saber si el filtro de aire está obstruido es sacarlo y verificar si se puede ver a través de él. Si no ves nada, significa que hay que limpiarlo antes de volver a colocarlo o reemplazarlo por uno nuevo. 

Además, si convives con mascotas o si enciendes el aire acondicionado habitualmente, es posible que tengas que cambiar el filtro del aire acondicionado con más frecuencia.

Cómo limpiar el filtro del aire acondicionado

La ubicación del filtro de tu aire acondicionado y cómo quitarlo va a variar según el modelo de su aparato. Pero que no cunda el pánico, en el manual encontrarás instrucciones específicas sobre cómo encontrar y quitar el filtro de tu aire acondicionado.

Por norma general, quitar el filtro suele ser algo bastante sencillo. Casi siempre, está ubicado detrás de la rejilla frontal y debe tener una abertura de acceso en el lado o en la parte inferior.

Cómo limpiar el filtro del aire acondicionado paso a paso:

  1. Aspira suavemente el filtro con el accesorio de cepillo de tu aspiradora.
  2. Después, enjuágalo con agua tibia.
  3. Si el filtro de aire está muy sucio, utiliza un detergente suave al lavarlo.
  4. Para eliminar olores, deja correr entre los pliegues una mezcla de agua con bicarbonato de sodio. 

Recuerda que debes tener mucho cuidado a la hora de limpiar el filtro del aire acondicionado para no dañarlo o rasgarlo. Te sorprendería la frecuencia con la que estos accidentes ocurren y si te pasa, no vuelvas a colocarlo. Lo mejor es comprar un filtro nuevo.

Lo que no debes hacer al limpiar el filtro del aire acondicionado:

  • No metas el filtro en el lavavajillas.
  • No vuelvas a instalar el filtro si todavía está mojado o húmedo. Sécalo completamente antes de volver a colocarlo.
  • No enciendas el aire acondicionado hasta que el filtro esté colocado de nuevo en su lugar.

Los expertos recomiendan limpiar el filtro de aire acondicionado todos los meses para garantizar un flujo de aire sin restricciones.

El compresor se ha averiado

El compresor es uno de los componentes de refrigeración esenciales del aire acondicionado. Tanto, de hecho, que se le conoce como el corazón de la unidad del aire acondicionado. Este componente comprime el refrigerante y lo hace circular a través de la bobina del evaporador y la bobina del condensador.

Si tu aire acondicionado no enfría correctamente, el compresor es sin duda uno de los primeros componentes que tendremos que verificar. Y más concretamente, tendremos que averiguar si el compresor requiere una limpieza o si está defectuoso.

El compresor del aire acondicionado está sucio

Limpiar el área de alrededor del compresor de tu aire acondicionado debe convertirse en parte de la rutina de mantenimiento regular de tu aparato. También es conveniente que lo cubras con una lona en invierno, puesto que la suciedad, las hojas secas y otros desechos se acumulan durante todo el año y podrían impedir que el compresor funcione correctamente.

Esto es un trabajo de mantenimiento que tú mismo puedes hacer, aunque hay personas que prefieren contratar a un profesional para que haga el trabajo y así obtener mejores resultados.

Nuestro consejo es que esto es algo que debe hacerse, independientemente de quién lo haga.

El compresor del aire acondicionado está defectuoso

Notarás que el compresor de tu aire acondicionado no funciona correctamente porque el ciclo de enfriamiento se interrumpe constantemente o simplemente no termina de arrancar. Cuando esto ocurre, el aire acondicionado no enfría hasta tal punto de alcanzar la temperatura deseada.

Si sospechas que el compresor se ha averiado, tendrás que reemplazarlo, comprando uno nuevo e instalándolo, puesto que, por lo que cuesta arreglarlo merece más la pena comprar un compresor nuevo.

Cómo cambiar el compresor de un aire acondicionado.

Si eres lo suficientemente valiente como para instalar tú mismo el nuevo compresor (algo que solo recomendamos para los aficionados al bricolaje y con experiencia en el asunto), aquí te dejamos un vídeo de HVAC School, una de los más prestigiosos canales de Youtube dedicado a la reparación de aparatos de aire acondicionado.

Seguramente te estarás preguntando ¿Cómo saber si el compresor del aire acondicionado está roto?

Estas son las señales de alerta a las que debes prestar atención para saber que algo está fallando:

La temperatura de la habitación es más alta de lo normal

Una de las primeras señales de que el compresor no funciona es que el aire acondicionado ya no emite aire tanto frío como solía hacerlo. Por ejemplo, si configuras el termostato a 20 compruebas que la casa está a 24, lo más probable es que tengas un fallo de este tipo.

Un compresor averiado no podrá regular correctamente el flujo de refrigerante en el sistema de aire acondicionado y, como resultado, no funcionará correctamente.

El compresor hace un ruido fuerte cuando el aire acondicionado está encendido

Otro síntoma de un compresor defectuoso es si emite un ruido fuerte mientras el aire acondicionado está funcionando.

Al igual que las otras partes del aire acondicionado que son impulsadas por las correas del motor, el compresor tiene componentes como los cojinetes internos sellados que utiliza para girar. Si alguno de estos componentes internos se rompe, o si los cojinetes fallan, el aire acondicionado empezará a hacer todo tipo de ruidos, como un chirrido agudo.

Por lo tanto, es muy importante estar atento a ruidos de este tipo para identificar un problema con el compresor.

Falta líquido refrigerante

Si después de haber revisado el filtro, el compresor y las bobinas todavía notas que tu aire acondicionado no enfría, podría deberse a niveles bajos de refrigerante.

Por norma general, los refrigerantes no tienen por qué gastarse, puesto que están dentro de un circuito cerrado. Pero si de repente el nivel de refrigerante baja, sería un claro indicativo de que existe algún tipo de fuga.

¿Qué hacer en caso de una fuga de refrigerante?

Si has identificado que el aire acondicionado tiene una fuga de refrigerante, lo más conveniente quizás sea llamar a un técnico para que lo revise. Además, el sistema debe recargarse de nuevo para poder volver a funcionar.

El técnico es capaz de comprender la naturaleza de la fuga, localizarla y repararla y es capaz de aplicar los productos químicos necesarios para que los niveles de refrigerante vuelvan a la normalidad.

Se ha acumulado hielo

A veces, las bobinas del evaporador que están detrás del filtro pueden llegar congelarse y como resultado, el aire se calienta. Esto se debe a que la acumulación de hielo en las bobinas podría bloquear el contacto del aire interior con el refrigerante, lo que evitará que el aire se enfríe. Resolver este problema es muy sencillo, tan solo mantener el aire acondicionado apagado durante 24 horas

Cuando se acumula hielo en el aire acondicionado, también podría deberse a que los filtros están sucios o que las bobinas tienen poco flujo de aire. En estos casos, deberemos revisar el filtro y las bobinas e intentar limpiarlos para después verificar si hay una mejora en el flujo de aire.

Además, ten en cuenta que, si hay acumulación de hielo, tendrás poner el aire acondicionado en funcionamiento solo con el ventilador para que el hielo tenga la oportunidad de derretirse. 

El termostato está averiado

Si ya has comprobado que el filtro y las bobinas están limpios y que todo funciona correctamente, pero notas que el aire acondicionado no enfría como debería, el problema podría ser que el termostato no está configurado a la temperatura correcta.

El termostato se encarga de monitorizar la temperatura de aire entrante para después encender o apagar el compresor en consecuencia.

Normalmente, los termostatos tienen una bombilla junto al panel de control que verifica la temperatura del aire y le indica al control del termostato que haga funcionar el compresor cuando la temperatura deseada sea más baja que la temperatura del aire de la casa. El termostato también apaga el compresor cuando el aire acondicionado ha alcanzado la temperatura deseada. 

Si hay algún problema con el control de temperatura o el termostato, lo más probable es que no se encienda el compresor y como resultado, el aire acondicionado no producirá frío.

Si estás pensando en cambiar tu termostato, echa un vistazo a nuestra guía para comprar un termostato WiFi y la comparativa de los mejores termostatos del mercado.

¿Qué hacer en caso de una avería en el termostato?

Lo primero que debemos hacer es revisar la bombilla de detección para identificar si hay signos de torcedura o ruptura. Asegúrate también de que la bombilla de detección está colocada correctamente en el flujo de aire a través de las bobinas del evaporador.

También tendrás que inspeccionar la continuidad del control de temperatura con un multímetro girando el dial completamente hacia abajo o presionando los botones hasta llegar a la temperatura más baja y comprobar si eso hace que el compresor funcione.

Por último, verifica y asegúrate de que todo el cableado a la unidad del termostato esté conectado correctamente.

Si encuentras algún fallo en alguno de los pasos mencionados anteriormente, lo más conveniente es reemplazar el termostato.

El desagüe se ha obstruido

Como hemos mencionado, los aires acondicionados eliminan la humedad del aire y el agua resultante se expulsa al exterior a través de una pequeña tubería o manguera. 

La tubería de drenaje es una medida de seguridad que evita que el agua retroceda en el circuito hacia el aparato y gotee dentro de nuestra casa. Sin embargo, esta tubería de desagüe puede obstruirse o taponarse con el tiempo y si no le hacemos un pequeño mantenimiento esto hará que el aire acondicionado funcione mal y se apague. 

Para limpiar la tubería del aire acondicionado podrás usar una solución suave de lejía con agua y quedará como nueva.

Problemas con los ventiladores

El siguiente problema que puede ocasionar que tu aire acondicionado no enfríe correctamente tiene que ver con el ventilador o el motor del ventilador. 

Normalmente, el ventilador empuja el aire sobre las bobinas del evaporador y lo hace circular de vuelta al interior de tu casa. Sin embargo, si notas que el ventilador demasiado lento o no funciona, seguramente haya poco o ningún flujo de aire, lo que hará que las bobinas del evaporador se enfríen demasiado y resultará en la formación de escarcha o hielo, que a su vez bloquea aún más el flujo de aire.

Tanto el ventilador como el motor del ventilador se encuentran dentro de la unidad de aire acondicionado, por lo que hay quitar la tapa para poder revisarlos. Una vez hecho esto, asegúrate de que el motor del ventilador puede girar suavemente y verifica que las aspas del ventilador no estén dañadas. Si las aspas del ventilador están dañadas o si el motor del ventilador está atascado, tendrás que reemplazarlas.

Conclusiones

Además de todos los problemas que hemos visto hasta ahora, existen otras posibles razones por las que tu aire acondicionado no enfría como se supone que debería hacerlo. Pueden que sean otras piezas internas defectuosas, alta presión atmosférica, un control remoto defectuoso, un fusible quemado, etc.

Desde Tops10 te recomendamos siempre empezar a revisar las piezas más fáciles de comprobar y de limpiar. Si después de limpiar y reparar una pieza el problema persiste, puedes proceder a inspeccionar y limpiar la siguiente pieza accesible. Y así sucesivamente.

De todas maneras, si intuyes que el problema viene por no puedes arreglar por ti mismo dado por falta de conocimiento o experiencia, lo mejor es dejar que un técnico de aire acondicionado haga su trabajo. Hacer esto te ahorrará tiempo y molestias al tiempo que te asegurarás de que el problema se soluciona correctamente sin romper nada más por el camino.

Para terminar, te damos las gracias por leer nuestro artículos. Esperamos haberte ayudado y quedamos a tu disposición a través de los comentarios o en las redes sociales de Tops10.

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